Los alimentos que deberías evitar durante el embarazo

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El embarazo es una etapa donde la alimentación posee un papel fundamental, ya que el principal objetivo de esta es promover la salud de la madre y el bebé.

El embarazo es uno de los periodos más importantes y delicados en la vida de una mujer, por lo que es primordial más que nunca seguir una buena dieta. Esto significa que se debe prestar especial atención a lo que se ingiere, pero también a lo que no.

Ciertos alimentos deberían consumirse únicamente rara vez, mientras que otros deberían ser eliminados de nuestra dieta por completo, tanto por la salud del bebé como por la de la madre. Descubre varios ejemplos de alimentos que no deberías comer durante el embarazo.

Alimentos a evitar durante el embarazo

1. Pescado alto en mercurio

El mercurio es un elemento muy tóxico, que en altas cantidades puede ser tóxico para el sistema nervioso, inmune y riñones. No se conocen niveles seguros de exposición.

Ya que se encuentra en los lugares donde abunda la contaminación de los mares, los grandes pescados que viven en estos océanos pueden acumular grandes proporciones de mercurio, por lo que a las mujeres embarazadas se les aconseja limitar su consumo.

Estos pescados suelen incluir al tiburón, al pez espada y al atún blanco.

De todos modos, es importante remarcar que no todos los pescados son altos en mercurio, solo algunos tipos. Algunos pescados son ricos en ácidos grasos omega-3, que son muy importantes para el desarrollo del bebé

2. Pescado, carne y huevos crudos

Consumir estos tres alimentos de forma cruda puede ser una forma de exponernos peligrosamente a ingerir cantidades excesivamente altas de microorganismos patógenos.

Algunas de las infecciones que crean solo afectan a la madre, deshidratándola y volviéndola débil frente a otras enfermedades. Otras sintomatologías pueden incluso ser transmitidas al feto, pudiendo llevar a enfermedades neurológicas severas como retraso mental, ceguera o epilepsia.

Tanto la carne como el pescado crudos son en muchas ocasiones fuente de Listeria monocytogenes, y en concreto las mujeres embarazadas tienden a infectarse por este patógeno unas 20 veces más fácilmente que una mujer no embarazada.

La Salmonella typhi, por su parte, se encuentra en el huevo crudo, y sus síntomas se experimentan solo por la madre. Estos incluyen fiebre, náuseas, vómitos, dolor de estómago y diarrea. En ciertos casos pueden causar nacimiento prematuro

3. Vísceras

Las vísceras son una gran fuente de nutrientes como el hierro, la vitamina B12, la vitamina A y el cobre, aunque no se recomienda que la ingesta de vitamina A durante el embarazo sea especialmente alta, ya que puede causar defectos en el feto y problemas hepáticos

4. Cafeína

La cafeína es la sustancia psicoactiva más usada en el mundo, y se encuentra en altas proporciones en el café, el té, algunas bebidas azucaradas sin alcohol y el cacao.

A las mujeres embarazadas se les recomienda ingerir cantidades menores a 200mg por día, lo equivalente a unas dos o tres tazas de café.

Esta sustancia se absorbe rápidamente y se transmite fácilmente a la placenta y al feto, y debido a que los no natos no tienen las enzimas necesarias para metabolizar la cafeína, los niveles pueden aumentar peligrosamente.

Además, el consumo excesivamente alto de cafeína ha demostrado limitar el crecimiento del feto y aumentar el riesgo de que el bebé nazca con un peso demasiado bajo (menos de 2’5kg), lo cual está asociado al aumento del riesgo de muerte infantil y de enfermedades crónicas en la madurez, como la diabetes tipo 2 o las enfermedades cardíacas

5. Alcohol

A las embarazadas se les prohíbe totalmente beber alcohol, ya que aumenta el riesgo de que el niño nazca muerto o incluso se produzca un aborto espontáneo. Incluso dosis bajas pueden afectar al desarrollo cerebral del bebé.

También puede generar retraso mental, deformidades faciales y defectos en el corazón y otro conjunto de síntomas relacionados con el síndrome alcohólico fetal

6. Comida basura procesada

El embarazo es una época donde se produce mucho crecimiento y de forma muy rápida. Tu cuerpo necesita más cantidades de muchos nutrientes esenciales, como las proteínas, los folatos y el hierro.

Aunque ahora “debas comer por dos”, eso no implica que necesites el doble de las calorías que necesitas normalmente. Un superávit de entre 300 y 500 calorías durante los dos últimos tercios es suficiente.

La alimentación en esta etapa debería consistir de alimentos con grandes cantidades de nutrientes para satisfacer tanto las necesidades de la madre como las del niño. La comida procesada es justo lo contrario; es baja en nutrientes y alta en calorías, azúcares y grasas tipo trans.

El azúcar y la ganancia de peso en exceso se han asociado al aumento del riesgo de contraer diabetes de tipo 2 y enfermedades cardíacas.

Conclusión

A excepción de ciertas situaciones patológicas, deberíamos permitirnos consumir cualquier tipo de alimento, y deberíamos ser solo conscientes de las cantidades, pero esto es muy distinto en el embarazo, y evitar las comidas mencionadas anteriormente nos permitirá evitar los posibles problemas que puedan ocurrir en cuanto al desarrollo del bebé y a la buena salud de la madre.

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LAO-Lisette Alvarez Ondina

Informática, diseñadora, programadora web, estudio en la UCI, también fotógrafa de bebes, niños y embarazadas en LAOStudio, Facebook: http://www.facebook.com/LAOStudioFotos

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