Los peores consejos nutricionales que te han podido dar

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Conoce algunos de los mitos sobre nutrición más extendidos en los gimnasios para poder basar tu alimentación en unos pilares sólidos y contrastados.

Vivimos en un tiempo en que la información abunda desde diversas fuentes, como las revistas físicas o digitales, páginas web, blog, foros o redes sociales, pero debemos ser cautos y contrastar correctamente toda esa información antes da darla por buena, ya que en numerosas ocasiones nos encontramos con informaciones que se alejan mucho de la realidad y nos pueden llevar a realizar malas prácticas y, por consiguiente, obtener resultados no deseados.

En el mundo del deporte, que es el que nos ocupa en este momento, también podemos encontrar gran cantidad de bulos relacionados, sobre todo, con la alimentación.

Estas falsas creencias, además de provocar que dejemos de recibir los beneficios de algunos alimentos por considerarlos dañinos, también puede hacer que tengamos ciertas carencias por no ingerir determinados nutrientes en su cantidad adecuada.

Por ello, vamos a ver algunas de las grandes mentiras sin fundamento sólido que podemos escuchar habitualmente en nuestro gimnasio o entorno.

3 grandes mitos nutricionales

1. Hay que tirar la yema del huevo

Este es uno de los grandes mitos sobre nutrición que existen, manteniéndose hasta nuestros días e incluso siendo afirmado todavía por algunos médicos.

Como sabéis, el huevo es un alimento de una calidad nutricional excepcional, formado básicamente por la clara y la yema.

Es corriente que mucha gente consuma la clara y deseche la yema, al ser la primera una estupenda fuente de proteínas libre de grasas, pero debemos tener en cuenta que la yema contiene prácticamente la mitad de las proteínas del huevo, con un valor biológico muy elevado, además de incluir una excelente fuente de grasas, tan necesarias también en una dieta equilibrada.

Pero la principal causa por la que se suele desperdiciar la yema del huevo es porque dicen que eleva el colesterol negativo, sin embargo, la verdad es que multitud de estudios han demostrado que no hay una significativa relación entre el consumo de huevo entero y el aumento del colesterol negativo.

Por lo tanto, si consumes huevo no cometas el error de tirar la yema, ya que estarías malgastando una muy importante cantidad de magníficos nutrientes.

3. Debes hacer una dieta baja en grasas

Si pedimos consejo a un amigo o conocido para perder peso, lo más probable es que te anime a que reduzcas drásticamente las grasas en tu alimentación, pero no tiene por qué ser así.

Los tres macronutrientes que existen son las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. Cada uno de ellos cumple una función en nuestro cuerpo y debemos consumir la cantidad adecuada de cada uno de ellos para que nuestro organismo funcione correctamente.

Brevemente podemos decir que las proteínas sirven para reparar y construir unos músculos fuertes y resistentes, mientras que los hidratos de carbono nos dan la energía necesaria para realizar las actividades diarias, entre las que se encuentra el entrenamiento en el gimnasio.

En cuanto a las grasas, sus funciones son diversas e importantes, ayudando a regular los procesos metabólicos del sistema cardiovascular o pulmonar, mantener estables los niveles de colesterol en sangre y, en general, mantener al corazón funcionando a pleno rendimiento. Además, también pueden servir como reserva de energía si fuera necesario.

Así que debemos quitarnos de la mente el ver a las grasas como un enemigo y usarlas de forma idónea para elaborar una dieta completa y efectiva.

3. Todas las calorías son iguales

Otro fallo en el que caen muchas personas es en el de pensar que una caloría es una caloría, provenga de donde provenga.

Todos los alimentos contienen calorías, algunos más y otros menos, y a su vez esas calorías se dividen entre los tres macronutrientes, proteínas, hidratos de carbono y grasas, que, como acabamos de ver, tienen funciones diferentes en nuestro cuerpo, de manera que debemos repartir consecuentemente las calorías en la cantidad adecuada de macronutrientes.

Por ejemplo, si tenemos que consumir 2000 calorías diarias, no es lo mismo que lo hagamos con dos mil calorías de grasas que con dos mil calorías de proteínas, su reflejo en nuestro cuerpo sería manifiestamente diferente.

Por lo tanto, debemos racionar las calorías de forma correcta según el objetivo que tengamos, siendo lo más habitual obtener el 50% de las calorías de hidratos de carbono, el 30% de proteínas y el 20% restante de grasas.

Conclusión

La deducción que podemos sacar de ésto es que no debes fiarte de todo lo que te dicen o lees, es algo que podemos aplicar a todos los campos.

Siempre aprenderemos más y ampliaremos nuestros conocimientos comprobando y verificando toda la información con la que nos topemos, además de evitar tomar decisiones inadecuadas que nos puedan perjudicar.

Leer más: http://www.entrenamiento.com/nutricion/dietas/los-peores-consejos-nutricionales-que-te-han-podido-dar/#ixzz3uyTu7Ghh

Sobre LAO-Lisette Alvarez Ondina 3385 Artículos
Soy Informática, me dedico a programar y diseñar páginas web en PHP, también soy fotógrafa de todas ocasiones, tengo un estudio de fotos de bebes, niños y embarazadas llamado LAOStudio Instagram: @photographybylisette, practico running...soy maratonista de corazón...tengo un estilo de vida naturista, me fascina la medicina especialmente la natural, me gusta leer, estudiar, el deporte, el arte y el diseño...no pertenezco a las religiones, pero estoy transformando mi vida a vegana por salud y respeto a los derechos de los animales. soy modelo como hobbie, puedes buscarme en instagram @lisettealvarez6lao

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