El retrorunning o correr hacia atrás

retrorunning-exteriorEl running es un deporte que está de moda y que cada día cuenta con más aficionados. Desde hace unos años, a esta práctica deportiva se le ha unido una nueva modalidad con seguidores y un público muy fiel: el retrorunning o correr hacia atrás. ¿En qué consiste y qué beneficios presenta?

Aunque hay que remontarse casi a principios del siglo pasado, e incluso antes, para encontrar las primeras manifestaciones minoritarias y aisladas de retrorunning, es en la década de los 80 y los 90 cuando realmente empieza a popularizarse primero en Estados Unidos y posteriormente en el resto del mundo.

Como comenta Manel Porté, presidente del Club de Atletismo Esbufecs de Mollerusa (Lleida), uno de los clubs pioneros en importar esta modalidad a nuestro país y organizar competiciones a nivel mundial, “el retrorunning ha contado desde sus inicios con grandes corredores a nivel internacional. El punto de inflexión tuvo lugar en 1980 con la competición que se realizó en Nueva York que permitió dar a conocer el retrorunning al gran público. Actualmente cada vez tiene más seguidores que disfrutan tanto de las carreras que se organizan como de los beneficios terapéuticos, psicológicos y sociológicos que se desprenden de esta forma de correr”. Precisamente, en el año 2012, el Club de Atletismo Esbufecs organizó el cuarto campeonato del mundo de retrorunning en Lleida que contó con la participación de 85 atletas procedentes de 10 países.

BENEFICIOS

Diferentes investigaciones han demostrado los beneficios que se desprenden de correr hacia atrás. Practicar running de la forma habitual puede desembocar, a largo plazo, en lesiones. Por ejemplo, el metatarso y los tendones pueden dañarse y las rodillas sufrir un desgaste. Las ventajas o beneficios principales del retrorunning son:

– Músculos inferiores de la pierna más equilibrados: Como explica Manel Porté, “tal y como recoge en su estudio Marina Castells, la carrera convencional exige una repetición de la misma acción de forma continuada y en ella hay más presión sobre tendones y rodillas. Si se invierte la acción, se consigue neutralizar esta situación. Además, en retrorunning , los músculos delanteros de las piernas reciben menos impacto y son los posteriores los que se encargan de empujar. Esto a su vez permite aumentar la fuerza del bíceps femoral, glúteo medio y gemelos que habitualmente se utilizan poco en las carreras hacia delante”.

– Mejora cardiovascular y pérdida de peso: Determinados estudios concluyen que correr hacia atrás incrementa el consumo máximo de oxígeno y el ritmo cardíaco, como consecuencia del sobreesfuerzo que supone realizar un movimiento antinatural. A mayor desgaste energético, también se consume una mayor cantidad de calorías. “Se pueden quemar hasta un 50% más de calorías que corriendo de forma normal”, comenta Manel. “Con 100 pasos hacia atrás estamos consumiendo las mismas calorías que si hiciéramos 300 ó 500 pasos hacia delante”.

– Mejora del equilibrio: Mantener el equilibrio es lo más difícil cuando se practica retrorunning. No obstante, a medida que se mejora la técnica hay una mejora notable tanto de la coordinación como del equilibrio que repercute positivamente en el día a día.

– Postura más recta: Como explica Porté, “practicar retrorunning favorece la realineación de las vértebras y libera la presión sobre los nervios. Esto se debe a que el corredor mantiene los hombros hacia atrás y la espalda recta, a diferencia del running convencional donde se tira el cuerpo hacia delante. Además, cuando se practica esta modalidad, de manera inconsciente también se aumenta la amplitud de zancada en cada paso”.

La posición correcta en retrorunning es realizando una ligera inclinación hacia atrás, sin curvar la espalda, imaginando una línea recta desde los tobillos hasta la cabeza. Los brazos tienen que flexionarse un poco más de 90 grados sin mantenerlos excesivamente pegados al tronco. La cabeza tiene que mantener una buena posición erguida para evitar molestias.

RIESGOS A TENER PRESENTE

A pesar de que la práctica de retrorunning aporta interesantes beneficios, también hay riesgos que hay que tener muy en cuenta. Cuando la cabeza mira hacia delante, existe el peligro de que el runner no vea nada de lo que hay detrás de él, en el suelo o durante el recorrido. “Uno de los temas que hay que vigilar y tener especial cuidado son las caídas. En la modalidad de velocidad es más probable que el atleta caiga ya que al aumentar el ritmo y la velocidad, se produce un desequilibrio y una mayor inclinación del cuerpo hacia atrás”, detalla Manel.

Aunque la solución pasaría por girar la cabeza hacia atrás mientras se corre y eliminar, de esta forma, el impedimento visual. Porté argumenta que este gesto “limita la velocidad y, en algunos casos, también puede generar una tensión en el cuello”.

La recomendación es que los principiantes practiquen retrorunning en pistas de atletismo o en terrenos llanos, sin obstáculos, donde no haya peligro alguno de caída y donde pueda aprenderse la técnica y perfeccionarla progresivamente. A medida que se vaya asimilando, se puede empezar a entrenar en otros lugares.

http://www.cmdsport.com/

Sobre LAO-Lisette Alvarez Ondina 3544 Artículos
Soy Informática, me dedico a programar y diseñar aplicaciones web, también soy fotógrafa, tengo un estudio de fotos de bebes, niños y embarazadas llamado LAOStudio, el Facebook es @LAOStudioFotos.

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